La maternidad en el encierro - ITYC
Instituto Técnico y Cultural

55 5543 1424

La maternidad en el encierro

¿Cuánto hemos hablado de la pandemia? ¿Mucho? ¿Poco? Que si los cubre bocas, que si los niños, que si las clases, pero no hemos puesto los ojos en una figura familiar importante: las mamás.

En el ITYC observamos que nuestras familias están compuestas bajo distintos esquemas parentales, es decir, papá, mamá e hijos; papá, mamá, abuelitos e hijos; mamá e hijos, etcétera.

Sin embargo, sabemos que con frecuencia un ente de la familia se ocupa, principalmente, del cuidado de los hijos, además de otras labores profesionales y del hogar. Por esta razón, hablaremos sobre la maternidad y sus matices dentro de un panorama que ha modificado considerablemente el entorno familiar: el encierro.

Desde que inició la pandemia, hace siete meses, los niños se quedaron en la casa bajo el cuidado absoluto de sus papás.

La clases, poco a poco fueron tomando cause y eso fue gracias al apoyo incondicional de los padres de familia, pues se adaptaron a los cambios y crearon en casa espacios exclusivos para los niños.

Las mamás se convirtieron en aliadas de la educación, en maestras de un día para otro. Pero esta dinámica resulta diferente para cada una. Por ejemplo, las mamás que tiene hijos en Bachillerato lo viven distinto a quienes tiene hijos en Jardín de Niños; por que la maternidad no es un continuo en el tiempo y representa distintos retos según la edad. 

Quizá uno de desafíos más grandes a los que se han enfrentado las mujeres en este tiempo, es no contar con la red de apoyo que tenían antes del “Quédate en casa”, y es que los abuelitos se convirtieron en población vulnerable, razón por la cual, dejaron de apoyar a las familias en el cuidado de los hijos. Lo mismo sucedió con las tías, las amigas o las vecinas.

Cada mamá ha creado una estructura funcional para mantener firme su hogar; brindar tiempo para conferencias o sesiones de trabajo, aunque de fondo se escuchen las clases que están tomando los niños.

Saber que su espacio es compartido, que la sala o comedor es la oficina y que la habitación se convierte en un lugar privado, personal, que les permite desconectarse de ese otro rol que ejercen en su vida diaria.

Al respecto, la escritora Paulette Jonguitud, quien tiene dos hijos, una de siete años y otro de cuatro, comenta: “Para mí el aislamiento ha sido como volver a estar embarazada, porque ya perdí (otra vez) lo que había ganado: mi cuerpo, mi espacio. Mis hijos se han estresado un poco y están muy inseguros y están pegamos a mí todo el día, cosas que ya no hacían ahora las reproducen y buscan todo el tiempo estar junto a mí , saber qué hago, a dónde voy, quieren que los abrace, que esté con ellos y lo entiendo, soy su mundo, soy lo conocen y ellos necesitan seguridad aun a costa de mi individualidad.

“Después de tres meses encerrados ya había agotado todas mis estrategias, habíamos creado todos los cuadros de pop art con pasta seca y acuarelas que pudieran imaginar, pero un día, mi hijo de cuatro años, me preguntó ‘mamá, ¿cuándo vamos a cambiar de día?, ¿cuándo va a ser mañana?’ eso ha sido mi vida en cuarentena”, finalizó.  

Su experiencia como madre la ha llevado a afirmar que durante estos meses “las mamás estamos haciendo lo que hacemos siempre: resolver, resolver con lo que hay; podemos salir, salimos; no podemos salir, no salimos”, enfatizó. 

Con el paso de los meses confirmamos algo que ya sabíamos, pero se volvió más real: el tiempo es relativo. Las horas se viven distinto a manera que avanza el día, porque para algunas mamás el espacio “disponible” con el que cuentan es aquel donde los niños están ocupados de alguna manera; jugando, viendo televisión, durmiendo, etcétera. Mientras que para otras, su tiempo pueden ocuparlo para actividades laborales, personales o de entretenimiento porque sus hijos ya son adolescentes y no demandan tanta atención.

Hoy reafirmamos que las mujeres son un eslabón primordial en el engranaje del hogar, su esfuerzo y trabajo son arduos, prolongados y de corazón. Si bien es cierto que no debemos romantizar la maternidad, si es necesario afirmar que su dedicación forma parte clave en el éxito de la dinámica familiar y por eso las honramos y para todas ustedes, nuestra más grande admiración.

Artículos recientes